Adiós

13 noviembre, 2010 at 20:02 (Ikuda, Personal)

Decirle adiós a alguien y saber que la próxima vez que veas a esa persona va a estar muerta es algo muy difícil de hacer.

Cuando, en menos de dos meses, tienes que hacerlo dos veces con dos personas diferentes, es más difícil todavía.

Adiós, Abuela.

Quiero que sepas que antes de morir me enseñaste una lección. Me enseñaste cómo una persona puede ser capaz de morir con dignidad, sin perder su personalidad y su fuerza. Me enseñaste que siempre hay sitio para el buen humor, incluso en la habitación 213 del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Te quiero mucho. Espero que estés donde estés, descanses en paz.

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